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Testimonios sobre la Guerra de Malvinas

Testimonio de la Sra. Ana Inés Cano

Madre del Soldado Alejandro Cano

"...Cuando se inició el conflicto de Malvinas, presentí que mi hijo iba a ir a la guerra, todos mis familiares decían que no, porque era clase 1963 y estaba recién incorporado.

Al poco tiempo una familia amiga, de la provincia de Córdoba, lugar donde mi hijo hacía el servicio militar, me escribe diciendo que a mi hijo lo habían trasladado a Río Gallegos. Yo ahí sentí que mi hijo estaba en Malvinas, hecho que confirmó a los 20 días, cuando recibo una carta de él desde Malvinas.

Imagínense esos tres meses... yo no vivía... casi no dormía, fue una época muy dura, doy gracias que tenía una hija de 8 años por lo cual no debía bajar los brazos. Me sentía atada... impotente, sin saber que hacer, si no la tenía a ella no se que hubiera hecho.

En casa hay una imagen de la VIRGEN DE LUJAN, que es un papel pegado en la pared, a ella yo le pedía que me devolviera a mi hijo... tal cual yo lo había dado.

Me acuerdo que el 25 de Mayo, estaban haciendo por televisión una colecta, en ese momento mi hermana me dice " Ana, aunque venga sin una pierna, sin un brazo... pero que venga!!! " Cuando en la televisión decían que allá comían comida fría, y en las condiciones que estaban... yo me enfriaba mi comida y me decía " SI MI HIJO ESTA COMIENDO COMIDA FRIA, PORQUE NO LA PUEDO COMER YO".

Aquí en casa había un paredoncito, en ese lugar me apoyaba y miraba ...pensando en tantas cosas... , Toby, nuestro perro, se ponía al lado mío y apoyaba su cabeza en mi brazo... como queriendo decir algo, yo lo acariciaba ... Y se me caían las lágrimas.

Un día avisaron que mi hijo estaba en el Hospital Militar de Campo de Mayo, fuimos allí con mi marido, en esos momentos pensé miles de cosas, recordaba lo que me decía mi hermana.

Cuando llegamos, nos dijeron que allí no estaba, empezamos a buscarlo por todos lados, en una de esas nos encontramos con una PLAZA DE ARMAS, en el medio tenía un mástil, y a su alrededor había como 1.200 soldados... y fue Dios que puso a mi hijo en la entrada... como para que lo encontráramos, cuando lo vi sentí tantas cosas, es imposible resumirlas en palabras... pensé encontrarlo mutilado, pero no... estaba allí... tal como le había pedido a la Virgen de Luján.

A pesar de todo, estoy orgullosa que mi hijo haya hecho el servicio militar y que estuviese en Malvinas, muchas madres dicen que no quieren que su hijo vaya a una guerra, o " que suerte que sacaron el Servicio Militar"... a mi me parece mal, porque más allá del sufrimiento de las madres, nuestros hijos defendían a aquello que es de todos los argentinos y estoy orgullosa de ellos.

Todos los años, cuando llega esa época, siempre pienso en todas las mamás... en aquellas que perdieron a sus hijos... y le pido a Dios que les de fuerzas... Fe. Yo no sé si hubiese soportado la pérdida de mi hijo, por eso a ellas les digo que mi hijo ha regresado, pero yo siempre me acuerdo de ellas y le rezo a Dios para que les lleve tranquilidad y paz a sus corazones..."