Make your own free website on Tripod.com

Testimonio sobre la Guerra de Malvinas

Testimonio de Raúl Américo Vallejos

Ex - soldado combatiente en la guerra de Malvinas pertenece al CESCEM. CHACO

Estaba a punto de cumplir 20 años cuando tuvo que ir a la guerra de Malvinas. Estuvo en Puerto Darwin y Ganso Verde. Cayó prisionero en combate. Fue obligado a trabajar en un campo minado mientras estuvo prisionero. En esas circunstancias tuvo un accidente al explotar una mina sufriendo la destrucción de su pierna izquierda, a causa de lo cual le fue finalmente amputada. Cuando volvió al Chaco permaneció más de dos años sin trabajo. Su sueño truncado es haber sido jugador de fútbol. A pesar de su imposibilidad física no ha dejado de practicarlo y forma parte del equipo de ex - soldados combatientes de la localidad de Roque Saenz Peña, su lugar de origen.

"...El combate más fuerte que recuerdo es en el que caímos prisioneros. Cerca de las dos de la mañana nos habíamos trasladado de Ganso Verde a Puerto Darwin. Cuando estabamos en pleno desplazamiento caímos en una emboscada, nos trasladábamos en un helicóptero cuando empezamos a recibir el bombardeo del enemigo. Nos encontramos a unos trescientos metros del mar cuando logramos asentar la nave en tierra. Fuimos cercados quedándonos como única escapatoria correr hacia el mar.

Allí nos hundimos con el agua mucho más arriba de la cintura. Cuando logramos cruzar, en la otra costanera nos esperaban más ingleses. Cuando procedíamos a salir hacia la playa barrieron el mar helado con una ráfaga de metralla. Al lado mío cayó baleado un cabo y algunos soldados. Luego de eso vino la rendición, a las dos de la mañana del 1 de junio de 1982.

Luego nos enteramos de que nuestra posición anterior también había sido atacada. Una vez tomados prisioneros por el enemigo fuimos obligados a permanecer en un corral de ovejas. Allí nos mantenían vigilados, ordenándosenos realizar diversas tareas en el área de combate. Primero pidieron veinte soldados para juntar los muertos en el campo y luego otros veinte para transportar los cajones de municiones. Al tercer día de estar prisionero me tocó a mi desarrollar alguno de los trabajos que nos daban los ingleses. A mí me tocó transportar los cajones de municiones y fue durante eso que tuve el accidente. Eramos veinte los encargados de la tarea. Teníamos que alzar un cajón bastante grande y para eso se acercaron dos compañeros que levantaron ese cajón y al moverse se produjo una gran explosión. Evidentemente había una mina preparada, de hecho trabajábamos en un campo minado. Allí murieron cuatro soldados y quedamos los dieciséis restantes heridos. A mí, el impacto que causó la explosión, me destrozó la pierna izquierda e hirió gravemente la derecha. Vino un inglés que me hizo unos torniquetes en las dos piernas y de ahí me trasladaron al Buque Canberra donde estuve diecinueve días internado. Me amputaron la pierna izquierda.

El 20 de julio fui trasladado a Campo de Mayo en Buenos Aires. Permanecí dos años internado, fui trasladado al Hospital Militar Central. Me pusieron piernas ortopédicas pero nunca me pude acostumbrar. Volví al Chaco a fines del ’84. Estuve sin trabajo hasta el año ’87, ahora soy portero en una escuela. Me casé y tengo cuatro chicos. Yo llegué a Malvinas el 9 de abril del ’82, desembarqué en Puerto Darwin y de allí fuimos trasladados hacia distintos puntos para preparar las posiciones. La adaptación al clima de la isla era demasiado difícil debido al intenso frío, al cual obviamente no estaba acostumbrado. Durante la permanencia en Malvinas antes de la llegada de los ingleses éramos muy maltratados, nos hacían "ranear" y subir a las montañas y muchas otras actividades muy duras y en condiciones muy difíciles. Yo estaba a punto de cumplir veinte años y tenía una idea, podríamos decir general, de lo que significaba el hecho de marchar hacia allí. Una vez en la isla sólo fue esperar la guerra. Empezaron los bombardeos, nos tapábamos y nos defendíamos como podíamos. Yo fui trasladado cerca de Ganso Verde y de ahí a Darwin, donde caímos prisioneros. Mi hijo de cuatro años me dice que cuando sea grande quiere hacer la colimba como yo. A mí no me interesaba seguir la carrera militar, yo quería ser jugador de fútbol.

¿ Volverías a Malvinas ? -Yo, así como estoy no creo que pueda. Si estuviera bien, seguro que volvería..."